Un polo huertero en el Sur de la Ciudad

Los años enseñan cosas que los dias no conocen

"HUERTA LA NUTRICIÓN"

 
 

 

Un poco de historia 

    En la seguda mitad del siglo 19 surgió en la Ciudad de Buenos Aires, una propuesta que integraba el paisajismo, urbanismo y las necesidades terapéuticas y de recreación y esparcimiento.  Los herederos de esta propuesta siguen sosteniendo estas propuestas que generan multiples beneficios en la calidad de vidad de todos los participantes.

      Hoy día es poco conocido, aún por quienes llevan adelante las alternativas de agricultura urbana en al Ciudad y quienes gerencian los predios en los que se desarrolló este proyecto, que el científico Eugene Courtois, propuso para el tratamiento psicosocial de enfermos mentales, un proyecto concretado en el Jardín Terapéutico construido sobre la loma ubicada al sudoeste de lo que hoy es la estación Constitución.

     Además de un hermoso parque, en ese predio que integraba el actual Borda, Moyano, Rawson, la plaza España y sus confines, existia alli una huerta terapéutica que autoabastecia al hospicio y un vivero forestal y de especies ornamentales que abasteció a toda la Ciudad de Buenos Aires por muchos años, cultivando las especies para todo el arbolado público y las plantas para todas la plazas y parques.  Los fines de semana, vecinos de la ciudad iban con sus canastas de pic-nic a los jardines, algunos visitaban familiares internos, y todos compartian una jornada al aire libre en un predio similar a los desarrollados por el Arquitecto y paisajista Thays.

     Con el "avance" de las técnicas terapéuticas como el electroschock y los chalecos de fuerza, y luego los chalecos químicos y  la decición de Sarmiento de remover el cerco perimetral, los internos fueron recluidos y separados del resto de la comunidad y de los jardines terapéuticos.  Pasaron los años y se yergueron muros y mas edificios, pero las huertas terapéuticas siguen cumpliendo hoy la misma funcion que hace 150 años atrás.

  Foto: Nutriendo cuerpo y espíritu, Huerteros Felices en el Rawson.  En el centro, Elvira, el alma mater de la Huerta La Nutrición  

   En la actualidad, muros mediante, se encuentran varias huertas sobre etos terrenos, todas con fines comunitarios y terapéuticos.  Cada una cumple múltiples funciones y tiene su propia dinámica.  

En una edición aterior nos hemos ocupado de la Huerta del Moyano, hoy presentaremos la Huerta La Nutrición, también conocida como "La Huerta del Rawson".

Hogar, dulce Hogar

   Cuentan que cuando llegaban los barcos de regreso con los heridos de la guerra del Paraguay, desembarcaban en la boca del Riachuelo y de alli se trasladaban a los soldados al Hospital Rawson.  Ya en esa época, la huerta cumplia su funcion terapéutica.  Actualemte funciona en el predio un Hogar de Ancianos de la Ciudad de Buenos Aires.

     Si bien hubo, con fluctuaciones, hace 150 años que hay una continuidad en el proyecto.  

Manos a la Obra

Foto: Santos Mamfredi y su hijo, realizando las primeras siembras.

La Huerta La Nutricion ha sido consolidada en el año 2000 a partir de la coordinación del grupo Amigos de la Huerta La Nutrición del Hogar Rawson, por parte de Santos Mamfredi, nieto de quien cediera al INTA el predio de la Estación Experimental INTA Mamfredi, en Córdoba. 

     La Dirección del Hogar definió el espacio; y el equipo de voluntarios, algunos de los cuales provenian de un grupo de servicio de La Esquina de las Flores, pusieron manos a la obra.  Bajo la dirección de Santos, la huerta se inició levantando escombros, alambrando, aportando tierra negra, comprando herramientas y máquinas, instalando el agua para el riego y realizando las primeras siembras.   Se constuyeron aboneras en las cuales se procesa en forma ecológica los residuos orgánicos de la cocina del Hogar con la ayuda de lombrices coloradas.

Una huerta con perfil propio

     La Huerta La Nutrición ha sido siempre un lugar para consultas técnicas y para visualizar el esfuerzo que significa desarrollar un proyecto de agricultura urbana en medio de una ciudad de cemento.  Siempre se trabajo en integración con los residentes del hogar de ancianos y con la comunidad en general.  Las tareas que requiere la huerta no son fáciles para personas de edad avanzada, más aún si tienen problemas de salud, pero es un espacio esencial para la recreación, de rehabilitación y socialización y para la transferencia de experiencias y sabiduría.  Es una opción de participar al aire libre, ocupar la mente, acercarse aún entre los mismos residentes y darse cuenta de que la vida está lejos de haberse acabado y que lo único que resta es esperar la sentencia final delante del televisor.  Para los niños y adultos que participan como voluntarios, es una de las pocas oportunidades que brinda la ciudad para integrarse con los más grandes en una propuesa de trabajo en común.  Son frecuentes también las visitas de los niños del Jardín de Infantes cercano al Hogar.

     Que un grupo de ancianos contenidos con techo y comida, tengan la posibilidad de participar en un proyecto de integracion con la comunidad, no es prioridad para ningún programa público.  Sostener la tradición y la herencia de Eugene Courtois, es el firme compromiso que han asumido los Amigos de la Huerta, en un ámbito de integracion donde también se agradece a la Pacha Mama, se toma mate y cuece pan, se recuerdan historias y sueñan proyectos. Es de destacar que esta huerta terapéutica funciona sin presupuesto alguno por parte del Hogar Rawson, ni otra institución del Gobierno de la Ciudad o Nacional, de ningun tipo y es sostenida únicamente con el aporte de los Amigos de la Huerta.

 

Una mano al ProHuerta

     El éxito del proyecto se ha reflejado en el hecho que el ProHuerta desarrollo sendas jornadas de capacitación en la Huerta la Nutrición, como los encuentros de huerteros de toda la Ciudad de Buenos Aires, el INTI RAIMI (ceremonia de agradecimiento por las cosechas), jornadas de aromáticas e incluso jornadas de encuetro de los técnicos y coordinadores del ProHuerta de todo el area metropolitana.     

Foto: capacitaciones del ProHuerta en La Nutrición.  En el fondo se observa la capilla del Hogar Rawson

En el 2002, en medio de una crisis que generó una demanda exponencial de conocimientos sobre la huerta orgánica familiar, La Nutrición fue el lugar elegido por el ProHuerta para desarrollar, con el apoyo  y la participación comprometida de los Amigos de la Huerta La Nutrición, los ciclos de capacitación gratuitos para todos los que deseaban iniciarse en la autoproducción familiar.  También fue el depósito y centro de entrega de semillas del ProHuerta.  Cientas de personas han transitado los surcos en ese período y  aprendido alrededor del fogón, sentados sobre troncos y en una ronda de mates.

     Pasado lo peor de la crisis, y ante una oferta de un predio con mejores condiciones de infraestructura, las capacitaciones se trasladaron a la Huerta Virgen Inmaculada, de la que hemos dado cuenta en una nota anterior.

A paso sostenido

     A lo largo del 2003 La Nutrición sigui creciendo y evolucionando.  Todos los participantes trabajan alli ad honorem.  Los Amigos de la Huerta se reunen todos los martes por la tarde para desarrollar las actividades en común y coordinar el trabajo con los ancianos que participan del proyecto.  En otros dias, cada uno participa según sus posibilidades.  Debido a que se trata de una huerta terapéutica con deficiencias en su infraestructura, la producción es demostrativa y sin altos rindes, aunque con muchas satisfacciones. El resultado de este trabajo es mucho amor compartido y hortalizas que se consumen en almuerzos en común o se entregan a familias carenciadas y a los internos para el consumo propio.  La Nutrición ha sido madre y consejera de muchas huertas en el area de la Ciudad y el Gran Buenos Aires e incluso en lugares tan alejados como  Tucumán, Entre Ríos y Bolivia e inspiradora de sendos proyectos.

     Desde La Nutrición se han entregado infinitos esquejes de aromáticas a los hueteros de la zona, plantines de hortalizas, núcleos de lombrices coloradas, conocimientos e intercambiado experiencias y semillas.  

 Foto: Residentes y voluntarios construyendo el horno criollo.

  A partir de un análisis de los recursos y las necesidades y la discusión democrática del proyecto para el 2003, en el invierno pasado se ha construido un horno de barro, de tipo criollo, en el cual se cuecen panes, pizzas, bizcochos y budines que luego se comparten en una ronda de mate. La madera para el fuego es provista por la poda de algunos árboles del predio del Hogar.  Además de su tiempo y experiencias, los Amigos de la Huerta y quienes se acercan para aprender, juntan elementos de higiene personal para donar a los residentes a través de la cooperadora del Hogar Rawson.  

     Necesidades y proyectos

     La ambición de crecer y poder ofrecer un trabajo más integral con los residentes y los ciudadanos que se acercan a aprender, hace que Los Amigos de la Huerta esten pensando siempre en realiar mejoras sobre el predio y acondicionarlo para trabajar mejor.

    El acceso a la misma y el  ancho de los senderos permite la circulación con una silla de ruedas.  Sin embargo, se necesitan mesas de trabajo para que los ancianos no deban agacharse para realizar tareas de cultivo de almácigo y otras.

     También se necesita construir canteros elevados, por el mismo motivo, ya que si para una persona joven es cansador, para una de mas avanzada edad resulta muchas veces un factor excluyente la dificultad de cultivar a nivel del suelo.  Debido al propósito terapéutico (además de educativo) de esta huerta, es fundamental poder resolver esta dificultad, para la cual en este momento no se cuentan con los materiales necesarios.

     Tampoco se cuenta con un sólido invernáculo que permita trabajar a pesar de las inclemencias del tiempo.  Los residentes necesitan un ambiente al reparo del frio, la lluvia y el viento, calefaccionado en invierno y con mesas de trabajo y canteros elevados dentro del mismo, comodidades para el riego y senderos anchos.

     El riego de la huerta también necesita ser mejorado.  Hay una buena presion de agua, pero las mangueras de riego están deterioradas y se necesitaría un mix entre un sistema de aspersión y cintas perforadas.

     El baño más cercano se encuentra a 200 metros, lo que es un serio inconveniente para algunos residentes y una incomodidad para todos quienes participan del proyecto.

     En pocos dias más, el martes 2 a las 15 horas los Amigos de la Huerta realizan su Asamblea para discutir la planificación estratégica para las próximas dos temporadas de cultivo.

 
  Por políticas de la Dirección del Hogar y del Prohuerta, este espacio de participación ha sido, final y tristemente desmantelado.  Estamos seguros de que, como las plantas siempre renacen más alla de las visiones mezquinas de las personas, este lugar resurgirá nuevamente