Reproducimos el material que hemos recibido en Red de Huertas:

 

 

 

VI CONGRESO DE LA ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE SOCIOLOGÍA RURAL (ALASRU)

Universidad Federal de Río Grande del Sur
Porto Alegre, Brasil

25 a 29 de noviembre de 2002


 

LA AGRICULTURA URBANA COMO HERRAMIENTA ANTE EL PROCESO DE MARGINACIÓN Y EXCLUSIÓN EN LA CIUDAD DE MAR DEL PLATA, ARGENTINA.

 

 

Autores: Cittadini R., González N., González, V., Carrozzi. L., Génova F., Porta, J.

 

Institución: UNIDAD  INTEGRADA: Facultad de Ciencias Agrarias – Universidad Nacional de Mar Del Plata  e Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (EEA INTA Balcarce)

Email: rcittadini@balcarce.inta.gov.ar

 

Los procesos de globalización, privatización y liberalización de la economía que Argentina adoptó como paradigma exclusivo en la década del 90 tuvieron resultados catastróficos. En la primera mitad de dicho período se logró una cierta estabilidad de la economía con tasas positivas de crecimiento del PBI. Sin embargo,  esto fue acompańado de un deterioro cada vez mayor en la distribución del ingreso y de incremento en el nivel de desempleo, que llegó hacia mediados de los 90 a la cifra de12%.

En la segunda mitad de la década del 90 todos los indicadores, tanto económicos, como sociales sufrieron en regresión creciente. La prolongación artificial del modelo, sustentado en el régimen cambiario basado en la convertibilidad dejó una secuela de pobreza y marginación nunca antes experimentada en la República Argentina. La movilización de los sectores populares generó una crisis política inédita, con cinco presidentes en pocos días.  El actual gobierno de transición, en sus ocho meses de ejercicio no ha sido capaz de revertir el deterioro socioeconómico, por el contrario lo ha agravado. Hoy en Argentina el 50 % de la población está por debajo de la línea de pobreza y entre los jóvenes este porcentaje alcanza al 70 %.

         El caso Argentino no es un caso aislado. Tal vez sea uno de los más escandalosos pues es inconcebible que un país que produce alimentos para 300 millones de personas en el mundo, tenga 17 millones de pobres. La crisis y las consecuencias de la globalización neoliberal son evidentes, aún para algunos de los economistas que han sido parte del establishement (Stiglitz, 2002)

         Las luchas que se vienen gestando para enfrentar esta situación son muy variadas y se las reconoce como parte del Movimiento Antiglobalización que tiene su expresión paradigmática en el Foro Social Mundial, que reúne periódicamente a los actores de estos movimientos, generalmente como contra cara de reuniones organizadas por los países y/u organismos que manejan la economía mundial.

 Entre los sectores carenciados la lucha contra la globalización y la lucha contra la pobreza se fusionan. En la Argentina, en el último lustro fue emergiendo un fuerte movimiento con base social en los sectores desempleados y carenciados de los diferentes centros urbanos. Se los reconoce como ¨movimiento piquetero¨ y, con ciertas varientes entre grupos,  se organizan territorialmente para luchar por planes de empleo[2], siendo su arma más usada los cortes de ruta, los piquetes. Los planes de empleo conseguidos, además de atenuar las situaciones de pobreza extrema, han servido como herramientas de organización y consolidación de estos movimientos barriales. En muchos casos sirven como base para el desarrollo de servicios comunitarios, siendo uno de los principales la instalación de comedores barriales. En los últimos ańos estos movimientos fueron incluyendo progresivamente proyectos productivos de distinto tipo (panaderías, huertas comunitarias, bloqueras para construcción) que se visualizan como válidos para la satisfacción de sus necesidades y para lograr más autonomía y capacidad organizativa.[3]

         Las presentaciones realizadas por los diferentes movimientos sociales en el reciente Foro Social Mundial en Argentina ([4]), mostraron la fuerza creciente de este tipo de organización comunitaria, que se percibió claramente  como parte del movimiento anti globalización.[5]

          La posibilidad de acompańar desde la Universidad pública con herramientas que contribuyan a expresar la capacidad de auto gestión y desarrollo de estos sectores sociales da una especial perspectiva al programa que estamos presentando.

 
El campo de la agricultura urbana

El concepto de agricultura urbana es un concepto amplio que incluye producción vegetal,  la cría de animales menores  y actividades de transformación y re uso de los desechos sólidos y líquidos (reciclaje de basura, producción de compost, re utilización de aguas servidas).  De acuerdo a Mougeot (2000),  la característica que define la agricultura urbana es el grado de integración de la producción en el medio urbano,  en términos de acceso a insumos y tecnología y a la circulación de los productos. La agricultura urbana es típicamente  de carácter "urbano",  en la medida que depende de la proximidad a mercados y del acceso a recursos de base urbana tales como residuos orgánicos o agua. Ofrece una serie de ventajas para la población en situación de pobreza.  Aunque en algunos casos, el acceso a tierra y agua puede estar cuantitativamente limitado, escaso y caro,  normalmente los recursos necesarios para desarrollar esta actividad son de bajo costo.

En todas las regiones del mundo la agricultura urbana y  periurbana provee de  grandes cantidades de alimento a los mercados de las ciudades,  una parte de los cuales entran a los canales formales de comercialización, mientras que otra parte es intercambiada, regalada o consumida por los productores.  Bajo ciertas condiciones y entre  grupos específicos, esta producción es extremadamente importante para el bienestar y la seguridad alimentaria de la población urbana. Uno de los factores que favorece y vuelve estratégico el desarrollo de la agricultura urbana es el incremento en la pobreza urbana. En América Latina, la mayoría del alimento consumido en las ciudades debe ser comprado; las familias gastan entre 60 y 80% de sus ingresos en alimentos y todavía experimentan inseguridad alimentaria (Nugent, 1999).

Rogerson (citado por Dasso, 2002) seńala que los grupos de agricultores urbanos deben ser visto como un tipo de pequeńa y micro empresa, que puede tener un importante rol en el alivio a la pobreza urbana. La promoción de la agricultura urbana es vista de esta manera como una forma de generar seguridad alimentaria, oportunidades de ingreso productivo  y como una estrategia especialmente dirigida para asistir a los más pobres de los pobres en zonas urbanas.

Una experiencia trascendente en lo que respecta a agricultura urbana es la que se ha desarrollado en Cuba. Luego de la gran crisis generada por el fin de la ayuda soviética, la agricultura urbana en este país tuvo una notable expansión en la década del 90 y fue una importante palanca para lograr el auto abastecimiento alimentario y mejorar el nivel de vida de la población (Companioni et al., 2001).

En Argentina, el crecimiento sostenido del programa PROHUERTA del INTA, que proporciona alimentos a tres millones de personas,  de programas de intervención municipales, provinciales, de organizaciones barriales (Cittadini et al.,1998) y de iniciativas independientes individuales y grupales, muestra la existencia de una demanda concreta para esta actividad.

Ante la gran demanda de asesoramiento, capacitación e información para la programación, ejecución y gestión de la huerta recibidos en los últimos meses desde sectores comprometidos con la auto producción de alimentos, se vio la necesidad de implementar acciones que constituyen la base del presente programa.

 

El Programa de Auto producción de Alimentos

Origen del Programa

En el ańo 2000 se constituyó un grupo de investigación formado por investigadores en horticultura, suelos, manejo ecológico de plagas, microbiología de suelos y alimentos, enfermedades de las plantas, calidad y manejo post cosecha de los productos, comercialización, economía , sociología y extensión, pertenecientes a la Unidad Integrada Balcarce (F.C.A.-UNMdP/EEA INTA Balcarce). El objetivo de la integración del grupo fue trabajar en horticultura orgánica y su primer producto concreto fue lograr la aprobación del proyecto PICT 2000 "ANÁLISIS DE LA SUSTENTABILIDAD SOCIAL, ECONÓMICA Y PRODUCTIVA DE LA HORTICULTURA ORGÁNICA EN LA CUENCA MAR Y SIERRA" por el FONCyT, en diciembre de 2001. Dentro del universo de sistemas productivos a ser considerados en el marco del proyecto de investigación, se incluían los sectores carenciados urbanos y periurbanos de los núcleos poblados de la región Mar y Sierra (Cittadini et al., 2002). La agricultura urbana puede ser una herramienta que contribuya significativamente a luchar contra la pobreza y su fomento es el eje del presente programa de extensión.

Finalidad

 Atenuar la exclusión social, mediante una mejor integración de la sociedad, a través de más autonomía y capacidad negociadora de los sectores marginalizados.

Objetivo General:

Fomentar la autoproducción de alimentos y promover la participación y la organización comunitaria

Objetivos Específicos

-         Apoyar y/o fomentar las huertas comunitarias

-         Apoyar la elaboración y transformación de la producción primaria.

-         Colaborar en el montaje de un sistema de control de calidad de los alimentos. producidos.

-         Apoyar y/o fomentar la organización de espacios de canalización de excedentes

-         Estimular en las comunidades la fabricación de las herramientas necesarias para el trabajo de la huerta.

-         Realizar un seguimiento interdisciplinario de las huertas demostrativas

-         Construir un Sistema de Información Geográfico (SIG) como soporte para el seguimiento y monitoreo de las acciones del proyecto.

-         Incentivar el mantenimiento de la salud ambiental, por medio de la clasificación y reciclaje de los residuos domiciliarios.

-         Fomentar en todos los sectores sociales la cultura de la huerta.

-         Colaborar en el fomento de una cultura culinaria que permita el pleno aprovechamiento de los productos de la huerta.

-         Valorizar la horticultura orgánica como paradigma alternativo de producción.

-         Consolidar las capacidades para el desarrollo tecnológico del equipo interdisciplinario de la Unidad Integrada dedicado a la Huerta Orgánica.

-         Desarrollar un amplio plan de capacitación destinado a promotores, docentes, beneficiarios, etc.

-         Desarrollar una estrategia activa de obtención de recursos para darle una sustentabilidad perdurable al programa.

-         Lograr una plena articulación entre instituciones y organizaciones  que trabajan con o desde los sectores carenciados.

Estrategia de trabajo.

La estrategia de trabajo se centra en el montaje de un dispositivo de promoción, capacitación y  apoyo a la auto producción de alimentos, que se comenzó a implementar en los diferentes barrios de las ciudades de Mar del Plata y Balcarce provincia de Buenos Aires, Argentina. El núcleo central para el trabajo de terreno está constituido por alumnos avanzados de la Facultad de Ciencias Agrarias, que son seleccionados y contratados como pasantes, con una dedicación de 20 horas semanales, y que actúan  articulados con los otros componentes del dispositivo, tal como se puede visualizar en la Figura 1.

 

Conformación y funciones de la Unidad de Coordinación

La Unidad de Coordinación está integrada por los responsables del PICT 2000, un representante del INTA, un representante de la Cátedra de Horticultura de la FCA y un representante de los promotores. Sus funciones son coordinar la implementación del programa, revisar permanentemente la marcha de las actividades y realizar los ajustes necesarios,  fijar las pautas y definir el perfil para la selección de los promotores, participar en la organización los cursos de capacitación, recepcionar, discutir y gestionar las sugerencias que emerjan del Consejo Asesor. Recepcionar todos los problemas o situaciones particulares, relacionadas con la producción o la organización, que no puedan ser resueltos en forma directa por los promotores.  Analizarlos y proponer las respuestas adecuadas, si estas están disponibles o, en caso contrario, investigarlos. Coordinar las actividades de investigación consideradas en el PICT 2000 y su reorientación al presente programa.

 

Conformación y Funciones Del Consejo Asesor:

Integran el Consejo Asesor representantes de todas aquellas instituciones, organizaciones o grupos que están vinculados a la huerta como medio de auto producción de alimentos y que hayan manifestado voluntad de articular sus actividades con las propuestas desde el proyecto.

El objetivo central es generar un espacio en el que todas las organizaciones que abordan esta problemática puedan efectuar propuestas, analizar los problemas comunes o particulares, aportar soluciones, evaluar la marcha de las acciones y efectuar  sugerencias de modificación. Este debería ser, asimismo, un espacio en el que se reproduzca la horizontalidad buscada, entre las organizaciones involucradas. El Consejo Asesor debería reunirse mensualmente.

 

Figura 1. Esquema de Relaciones

 

 

 

 

 

 

 

 


Modulo de

capacitación

 

POBLACIÓN       OBJETIVO

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Conformación y Funciones de la Unidad de Coordinación:

 

 

Funciones del Equipo de Promotores:

Son sus funciones estimular la participación comunitaria en la realización de huertas para la auto producción de alimentos. Esto incluirá el reconocimiento del sitio, de los actores y de las organizaciones que participan en cada lugar. Deberán diseńar la convocatoria y planificación de las acciones, articulando las estrategias de fomento con las propuestas por las organizaciones que tienen inserción en el barrio. Deberán intercambiar conocimientos con los actores que llevan adelante la huerta y, llegado el caso, capacitar y asesorar en aspectos teóricos y prácticos, asistir en la planificación y gestión de los emprendimientos en marcha que así lo requieran, propiciando el protagonismo y la auto organización en la comunidad. Asimismo, deberán recoger y transmitir al equipo de coordinación los problemas, inquietudes y necesidades que van surgiendo. Asistirán en la vinculación de los actores ente sí y con las instituciones oficiales, para organizarse, gestionar, demandar soluciones, etc.

 

Funciones del Equipo de Investigación (PICT 2000):

Realizar un seguimiento intensivo de las huertas demostrativas, desde cada una de las disciplinas, en línea con las propuestas detalladas en el PICT 2000 y re orientadas para satisfacer los requerimientos del presente programa. Detectar y buscar soluciones a aspectos de desarrollo tecnológico vinculados a la agricultura urbana.

 

Población Objetivo

El programa surge como una necesidad y una urgencia para contribuir a mejorar la situación de los sectores carenciados urbanos y a ellos está destinado en primer lugar. Las formas en que estos sectores pueden estar vinculados al programa será variada. El apoyo de los promotores se realizará fundamentalmente a través o con la colaboración de las organizaciones comunitarias que están ya trabajando en los barrios,  que en muchos casos son parte de los nuevos movimientos sociales que describíamos más arriba. 

 

Se contemplan las siguientes situaciones:

-         Huertas comunitarias para el autoconsumo.

-         Huertas comunitarias ligadas a la provisión de un comedor barrial. y/u otras acciones comunitarias. En algunos casos estas huertas podrán estar organizadas a través de los programas de trabajo del Plan Jefas y Jefes de Hogar.

-         Huertas familiares que se constituyen en grupo para recibir el apoyo del programa.

-         Huertas escolares.

El programa no debería excluir a sectores medios de la población ya que se apunta al cambio de una cultura  y esto es válido para todos los sectores sociales. Por otro lado, los sectores medios que realicen su huerta podrán contribuir a  acciones solidarias con sus excedentes

La labor de los promotores se articula  además, alrededor de una red de huertas demostrativas ubicadas estratégicamente, en función de lo territorial y de las organizaciones que participan en cada barrio.  Inicialmente se organizarán cinco huertas, que serán el centro de encuentro, el punto de referencia en la enseńanza de prácticas determinadas y de las  actividades de investigación y experimentación.

El grupo de promotores ligados a una huerta demostrativa se ocupará de la asistencia  en el área de influencia de dicha huerta.

 

Rol de la  capacitación de  los promotores:

En la segunda quincena del mes de agosto del 2002 se realizó un curso intensivo de capacitación que incluyó aspectos técnico-productivos, socio-organizativos y de metodología de trabajo grupal. Se efectuaron recorridas por huertas ya instaladas.

Un día por mes los promotores recibirán un refuerzo de la capacitación inicial, sobre temas específicos que se vayan programando, siempre bajo la modalidad de taller participativo.

Los cursos de capacitación de referencia, planificados para los promotores del programa, se pondrán a disposición de todos los agentes de otros programas de intervención, organizaciones o voluntarios que deseen tomarlos. Cuando las instituciones demandantes estén en condiciones de aportar una contraprestación por los cursos brindados, los recursos obtenidos se destinarán a la consolidación y ampliación de la capacidad de acción del programa.

Semanalmente se realizan encuentros-talleres entre la Unidad de Coordinación y los promotores, en los que se intercambia sobre las tareas y experiencias en marcha.

Se organizan talleres de trabajo con participantes de todos los programas de intervención existentes, a fin de facilitar la articulación entre los mismos, consensuar los problemas prioritarios y discutir las estrategias para su solución.

 

A los participantes de las actividades de la huerta:

Además de la capacitación permanente que recibirán de los promotores, se organizarán actividades de capacitación en temas específicos, según surja la demanda, tales como producción segura de alimentos conservados, reciclado de los residuos, aspectos nutricionales y culinarios, etc.

 

Proyección del Proyecto.

Se estima que cada promotor estará en condiciones de hacer un seguimiento quincenal de 15 huertas comunitarias o a grupos de cinco familias, con lo cual con doce promotores se estaría llegando de manera directa a 900 familias que verían mejoradas sus condiciones de vida.

Dado que muchas de las huertas proveerán a comedores barriales la cantidad de personas que podrán ser alimentadas con la producción generada a partir del programa se amplía notablemente. Además, la llegada estimada se podrá multiplicar según sea la disposición de integrarse al sistema de promotores y voluntarios de otras organizaciones y/o de otras Unidades Académicas. Estas estimaciones serán también un criterio a utilizar para la evaluación de la marcha del programa.

 

Estado del proyecto a un mes del comienzo de su implementación.

         La actividad de los pasantes-promotores del proyecto se inició el 1/9/02. En un mes de trabajo se logró una buena articulación con los diferentes movimientos sociales y organizaciones que incluyen el componente producción de alimentos entre sus objetivos. Ya se acordó el seguimiento de aproximadamente 60 huertas comunitarias, la mayor parte de ellas ligadas a diferentes expresiones de los nuevos movimientos sociales. Algunas de estas huertas ya estaban iniciadas pero la mayor parte se inician con el programa o se amplían significativamente.  

 

Reflexiones sobre las implicancias del programa respecto de los organismos de investigación y desarrollo y capacitación.

         El proyecto se propone como herramienta de lucha contra la exclusión social. El marco de deterioro socioeconómico y del tejido social hace que las políticas asistenciales ([6]) del Estado aparezcan como un débil paliativo. Nuestro programa apunta a promover el  desarrollo de estrategias, que a partir de la agricultura urbana, no sólo cubran una parte de la necesidad de alimentos básicos para la comunidad,  sino que también sea un instrumento para la generación de organización.

Nuestra intención es hacer una revalorización del capital social. La agricultura urbana puede constituirse en un medio para el fortalecimiento de las redes sociales e institucionales,  que a su vez faciliten el acceso a mayor información y a servicios que permitan revertir la situaciones de exclusión.  El programa cumplirá una función significativa sólo si es capaz de superar el ¨asistencialismo¨ y es apropiado por los actores sociales, particularmente por los nuevos movimientos sociales emergentes, como herramienta para consolidarse como actores sociales, con aumento de autonomía, capacidad de resistencia y de demanda de una nueva sociedad. No se trata de luchar por la inclusión en un sistema cuya lógica de funcionamiento es la exclusión, sino de generar capacidad de desarrollarse como actores sociales desde afuera del sistema. Es significativo que algunos de los movimientos sociales que se llaman desocupados comiencen a incorporar en su discurso el concepto de trabajadores autónomos;  ya no luchan por lograr un empleo sino por constituir otras formas socio organizativas.

         La concepción predominante en el Sistema Científico Técnico y Educativo Argentino es el de la neutralidad de la ciencia y del conocimiento. Este paradigma es cuestionado en varios aspectos en el marco de este proyecto. En primer lugar, por la acción de aportar y desarrollar tecnología directamente orientada a sectores desfavorecidos de la sociedad. La investigación agronómica está guiada, prácticamente en su totalidad, por objetivos de óptimos de productividad que no contemplan su adaptabilidad a las condiciones de los sectores sociales desfavorecidos, los pequeńos productores rurales y la agricultura urbana de los sectores carenciados. El programa de extensión que estamos presentando se articula con la acción del grupo interdisciplinario de investigación que trabajará en desarrollo tecnológico, orientado por los seguimientos de huertas y por las demandas que van surgiendo del programa. Se trata de una innovación significativa en la manera de desarrollar tecnología en nuestras instituciones.

Otra dimensión del cuestionamiento a la neutralidad del conocimiento científico es que tanto el proyecto de investigación como el proyecto de extensión parten de una crítica al modelo de agricultura industrial y se inscriben claramente en una concepción orgánica y agroecológica de producción agropecuaria. Este enfoque es innovador en Argentina, ya que existe un predominio absoluto, tanto en las prácticas como en las mentalidades, de la agricultura industrial de alto uso de insumos químicos.

Las características seńaladas del proyecto lo hacen susceptible de producir repercusiones positivas para la discusión de las características de la formación de los alumnos de la Facultad de Ciencias Agrarias.  De hecho, el proyecto ha despertado un gran interés entre los mismos y los pasantes seleccionados y algunos de los investigadores formados, están descubriendo una realidad y un modo de trabajar que no les es aportado desde la universidad. Esta situación será llevada a debate en el seno de nuestra Facultad.

Este cuestionamiento de las prácticas de la agronomía también incluye a la extensión. Sigue predominando una concepción descendente del saber que es contraria al establecimiento de una comunidad de diálogo en la que se puede lograr una correcta articulación entre el conocimiento científico y el conocimiento práctico. Esto no significa minimizar el rol del Promotor, todo lo contrario, dado que la ayuda externa sigue siendo importante. El sector de ¨pobres estructurales¨, al igual que los asalariados desocupados, generalmente no está en condiciones de generarse sus propuestas de salida sin algún tipo de apoyo externo. Su ubicación en la estructura social, sus prácticas y sus hábitus los llevan naturalmente a reproducir sus condiciones de existencia. En este sector es muy clara la fuerte relación entre maneras de intervenir y capacidad de respuestas viables. Por lo tanto, es imprescindible la ayuda externa y la capacitación, pero esta ayuda debe estar centrada en una metodología de trabajo que los ayude a tomar progresivamente el protagonismo en los proyectos que se generen y este protagonismo deben lograrlo en base al fortalecimiento de sus redes de pertenencia. Cuando estos sectores sociales se nuclean en movimientos sociales, la capacidad de ser protagonistas, de ser actores sociales creativos se amplía notablemente. La necesidad de trabajar con métodos participativos es resaltada unánimemente por los participantes de la Conferencia electrónica sobre “Metodologías Adecuadas para la Investigación, Planificación, Políticas, Implementación y Evaluación en Agricultura Urbana” (RUAF-SIUPA, 2002)

 

Bibliografia

 

Cittadini, R., Pacenza, M., Brieva, S. y Bisso, J. 1998. Evaluación del Potencial Asociativo del Municipio de General Pueyrredon. Convenio Universidad Nacional de Mar del Plata e Instituto Provincial de Acción Cooperativa. 283 pp., Ed. UNMdP.  Mar Del Plata.

Cittadini, R., Carmona, D., González, N., Viteri, L., Hamdan, V. y González, V. 2002.  Agricultura Familiar y Agricultura Orgánica: Un Encuentro Favorable al Logro de un Sendero de Sustentabilidad en la Agricultura. V Simpósio Latino Americano Sobre Investigaçăo E Extensăo Em Sistemas Agropecuários – Iesa V Encontro Da Sociedade Brasileira De Sistemas De Produçăo – SBSP 20 a 23 de Maio de 2002. Florianópolis, Brasil.

Companioni, N.,  Paez,  E., Ojeda , Y. y Marphy,  C. 2001.  La Agricultura Urbana en Cuba.  En Funez, F.  et al. Transformando el Campo Cubano. Avance de la Agricultura Sostenible. ACTAF. Cuba.

Dasso, J. A. 2002. Metodología para el Diagnóstico de Intervenciones en Agricultura Urbana en América Latina.  Asociación Recursos para el Desarrollo – REDE.  www ruaf

Mougeot, L.J.A. 2000 Urban Agriculture: Definition, Presence, Potentials and Risks, In Bakker et al, Eds. Growing Cities, Growing Food, Urban Agriculture on the Policy Agenda, pp. 1- 42.

Nugent, R, 1999, Is Urban Agriculture Sustainable in Hartford, Connecticut (USA)?. In Furuseth, O. and Lapping, M. (Eds.), Contested Countryside: The Rural Urban Fringe in North America. Ashgate, London.

RUAF-SIUPA. 2002 Conferencia Electrónica Sobre “Metodologías Adecuadas Para La Investigación, Planificación, Políticas, Implementación Y Evaluación En Agricultura Urbana” Conclusiones Y Recomendaciones. www ruaf

Stiglitz, J. 2002. El Malestar De La Globalización. Editorial Ariel Economía. Barcelona.

 

 

 



[1] El programa se implementa también en la ciudad de Balcarce, aunque en esta ponencia nos limitaremos a Mar del Plata.

[2] Los planes de empleo son subsidios de 150 pesos (aproximadamente 40 dólares) que otorga el gobierno a Jefas y Jefes de hogares desempleados. Este subsidio cubre solamente una parte minoritaria del costo de una canasta familiar.  

[3] Un movimiento de defensa contra la exclusión se desarrolló alrededor del Club de Trueque.(www trueque-marysierras.org.ar)

[4] El Foro Social Mundial Argentino se realizó en Bs. As. entre el 22 y el 25 de agosto del 2002.

[5] Otra expresión de la lucha social está constituida por la emergencia entre los sectores medios de la población del movimiento de Asambleas Barriales que tiene su fecha de nacimiento en la movilizaciones masivas del 19 y 20 de diciembre de 2002, que culminaron con la caída del gobierno de Fernando de la Rúa y del régimen de convertibilidad.

[6] El asistencialismo puede incluso acentuar el problema en tanto que, en lugar de ayudar a encontrar respuestas creativas que potencien los recursos de la gente, generan dependencia y pasividad.